Corazón a papel

Suscríbete

Viene con el paquete

Las sorpresas son incluídas pero no por molestar...

Y… te diste cuenta que tu vida sin Cristo estaba perdida. Viste que había otra alternativa. Que la cosa no era callejón sin salida. Entregaste tu vida al Señor y ahora sólo puede ir de mejor en mejor ¿verdad? Si y no.

Si atendiste a un llamado bien intencionado pero poco realista que sonaba más a anuncio de detergente en un infomercial, puede que tus expectativas para tu nueva vida sean algo distorsionadas… algo así como, “Si vienes al altar y le das tu vida a Dios, Él te va a quitar todos los problemas de encima, te va a dar plata y encima te va a dejar hasta sin espinillas…” ven ahora… aprovecha esta ofeeeerta…

Eh… no es tan sencillo como eso. Cuando Dios con su Espíritu te toca, te muestra la necesidad que tenés de él y te confronta, convenciéndote de tu error, te lleva a un lugar donde hay un gran espejo y ves tu verdad, tu límite y tu dolor, pero más importante que eso, te muestra quién es el que te está llamando, Su grandeza, Su poder y el amor que te envuelve.

Todo esto no significa que, por arte de magia, las cosas que no te gustan de tu vida van a desaparecer porque decidiste obedecerle a Dios. No funciona así, y cuando la gente asume que así es el “negocio” se vuelven como esa semilla que llegó a ser sembrada pero los clavos de su vida lo abrumaron y jamás pudo brotar y menos llegar a dar fruto.

Dios trabaja con las vidas, en procesos. Como dijo alguna vez en Explo, Roberto Jiménez: Dios usa horno de leña, no microondas, y afrontar esta realidad nos exige madurez.

¿Porqué alabo a Dios? Porque se “portó bueno conmigo”? ¿o por lo que Él simplemente es?

¿Porqué le sirvo? Porque me “tiene bien”? o porque tengo talentos que Él me dio y que soy responsable de administrar?

Esque, cuando la salvación, que es el regalo más increíble que cualquier mortal puede recibir, llega, el paquete incluye exámenes sorpresa, faciales purificadores (que NO son ricos ni relajantes! OUCH!) y nalgadas… sip. Dios al que ama corrige.

Ser cristiano no es un pase VIP a la vida suave. Es saber que en medio de lo duro, tenemos quién por nosotros, que sabe hasta dónde tenemos capacidad de soportar y para qué nos lo está haciendo pasar. Tenemos dueño.

Cierro con las palabras de alguien que fácil hubiera podido tirar la toalla diciendo que Dios deplano se había olvidado de él… el Apóstol Pablo dijo: “Por ese motivo padezco estos sufrimientos. Pero no me avergüenzo, porque sé en quién he creído, y estoy seguro de que tiene poder para guardar hasta aquel día lo que le he confiado.” 2 Timoteo 1:12

 

También estoy…
En Twitter, en Facebook, en mi Blog

Firma Aixa de López

2 respuestas a “Viene con el paquete”

  1. Diana dice:

    Wow! Muy cierto, es el amor de Dios que nos hace vivir confiados a pesar de… las circunstancias, él sabe lo que hace y para qué lo hace! muy bueno! Bendiciones 🙂

  2. mariajose de vasquez dice:

    me encanta el blog y los aixismos… lo máximo!
    soy tu gran admiradora!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *