Corazón a papel

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Que nademos juntos

Salto. Foto por Aixa.

Salto. Foto por Aixa.

Por Aixa de López

 

Señor me dejaste verte y ahora se me prendió un fuego adentro que no se piensa apagar, a menos que hagas que los que me has hecho amar, te vean.

Tu belleza es una que necesito contemplar en compañía. El dejarme verte vino inevitablemente enlazada a una urgencia divina de ir por otros. Necesito que te vean Señor, porque no hay alegría superior.

Necesitan dejar de ver a otro lado porque cualquier otra cosa es una estrella que llegará a apagarse, pero Tú eres la estrella de la mañana y si te ven, sus ojos no tendrán oscuridad jamás y el calor que generas, secará sus lágrimas. Quiero esta alegría invencible para ellos Señor. Y soy muy débil y en mi afán de que te vean, me he desesperado y he actuado olvidando que eres Tú quien se deja ver y mis direcciones o empujones no pueden lograrlo. Ayúdame a descansar en ti Señor y a tener el gozo de saber que así como haces germinar las semillas, cambiar a las orugas y traer la lluvia, sin que yo me de cuenta, así estás trayendo salvación para los que amo.

Señor Tú me has hecho amar a gente que no me comprende y a gente que no te quiere …y esto es un gran problema… porque a medida que me has hecho quererte, quiero que ellos te quieran, porque no encuentro mayor fortuna. Quiero compartir las lágrimas de alegría cada vez que veo otra parte de ti…. Y aún no puedo. Estas relaciones están incompletas porque la mejor parte de mi alma sigue sin ser compartida. Aún no podemos abrazarnos en el alivio de haber sido encontrados. Aún no podemos compartir historias de rescate. Aún no existe el vínculo eterno de la salvación entre nosotros. Quiero que nademos juntos en este mar de gracia al cual me has traído, en el cual me has lavado, refrescado, y en donde me has ensañado a caminar. Ya no quiero que me vean desde la orilla. Llámalos Señor, despiértalos, que respondan al oír su Nombre de tus labios. Que sus oídos vibren y que sus corazones brinquen porque llega la vida. ¡Porque por fin ven, porque al fin oyen! Que su corazón se rompa porque empieza a latir y crecer. Y que yo pueda ver con maravilla cómo sacas vida de una tumba más.

Gracias por amarme y salvarme. Ahora Señor, úsame como usas una arteria diminuta y frágil, para llevar vida al cuerpo, usa este conducto que solito no cuenta, mantenme conectada a la fuente de vida, para que mientras ese día llega, mi corazón sea sostenido, porque es débil, olvidadizo y pequeño, pero me lo has dado para sentir angustia y amor para que no viva para mí. Porque esta alegría no sirve en soledad. Los necesito conmigo, no porque Tú no seas suficiente. No Señor. Aún si me mantuvieras de pie sola, Contigo, todo esto habrá valido la pena. Pero porque aún hay tiempo y este regalo es para más, hoy te ruego. Todo el amor que me derramaste encima sólo se puede notar si me pego a quien te necesita y dejo que le salpique. ¿Qué hago yo con tanto amor? no se puede contener… Quiero que te vean Señor, porque eres bello y porque necesitan vivir para El que nunca morirá. Porque nacimos para Ti y quiero que su Esperanza Viva, empiece en cuanto antes.

Nada de esto puedo pedirte en mi nombre, sino en el Nombre del que me he cambiado de plan y Quien me hizo camino hasta Ti, en ese bellísimo Nombre que me sella y por el que el temor se fue. En el nombre de Jesús, te ruego. Amén.

Firma Aixa de López

2 respuestas a “Que nademos juntos”

  1. Keyla dice:

    Aquí me tienes moquiando☺, mi corazón es tocado y enseñado, muchas gracias.

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