Corazón a papel

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Q100

Por Aixa de López

 

Se sacó Q100 que yo sé que no le sobran, porque oyó que la lluvia no dejaba que la ropa se secara y esa ropa es la única que tienen los niños de esa mamá sola. “Por favor lleven a secarle la ropa a una secadora”. Como parte del trabajo impresionante que realiza la fundacion Vidas Plenas está eso de visitar a las familias de los niños que atienden en las academias. No es entretenerlos o siquiera educarlos. Es restaurar a la familia vulnerable y mostrarles el amor de Cristo aún si esto significa limpiar la casa y lavar la ropa. Así es aquí. Y así es don Otto. El equipo de las academias visita la casa de los Aceituno por Christian, el hijo mayor de don Otto que convalece desde el accidente que lo dejó paralítico hace unos años, así es como se cruzan las historias.

Ayer vine por un par de pares de tennis, pero es una excusa para venir a ver el poder de Dios de otro modo. No falla. Siempre salgo inspirada. Historias de dolor y salvación, de muerte y de vida, de problemas y luz. Así, junto. Cuando vine la última vez al taller, hace unos años (porque como saben, mi amor por este ministerios es como a larga distancia) don Otto recibió la noticia de que Rikeli, una empresa nacional muy respetada, tomaría su calzado como parte de su catálogo. Ese día lloramos de alegría y presencié un momento santo en ese taller de tablas y lámina; este hombre a quien se le abría un cofre de oro, derramó lágrimas que secó subiendose la playera hasta las mejillas, dejando al descubierto su estómago y dijo: “solo quiero que sepan que yo nunca pienso mover el taller de aquí, porque mi misión es con los muchachos de la limonada”… y cuando el ejecutivo de la empresa le preguntó “¿que sueña don Otto?” Él respondió: –tener un comedor y darle desayuno a los niños del barrio. Oigo que van con hambre a la escuela… -s u s p i r o-

Su hijo mediano ya le dijo que no piensa tatuarse y Tita le dijo que era lo mejor si planeaba conseguir trabajo; y dice Don Otto: «¡y aquí no los contrato a menos que vengan tatuados!» Nos soltamos una carcajada.

Es un hombre que vive para dar. Y dar y dar. Ayer fui feliz de ver ese comedor y a su familia; una familia que sigue con su mirada fija en el blanco correcto. Cuando le pago los zapatos, se levanta y agarra una alcancía de plástico azul, feliz mete Q100 y dice “para la piñata que le hago a los niños el 1 de enero”… ¡solo recibe para darlo! …No solo les recomiendo los zapatos porque son lindos y excelentemente hechos (oran antes de diseñarlos y los hacen con amor)… sino porque al comprarlos, don Otto puede llamar a otro muchacho (pandillero o ex-pandillero) con la excusa de darle trabajo, para proceder a darle un abrazo cada mañana, decirle “te quiero” y mostrar a un Jesús presente y salvador.

Pueden escribir por WhatsApp al +502 3511 4570 para preguntar por diseños, telas, precios, etc.

Firma Aixa de López

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