Corazón a papel

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Otro tipo de «perfecto»

Atender una llamada para ir a orar por un recién nacido sin expectativa de vida, jamás es fácil. Es de las llamadas que uno preferiría jamás tener que atender.
Bebés con terribles «defectos congénitos», problemas de arriba para abajo y días cortos y agónicos.

No es lo que uno ve en su mente cuando le anuncian «es positivo, está embarazada»… Uno ve los anuncios de mamás bien maquilladas, con cada pelo en su lugar, sonrientes, descansadas y con un bebé rozagante, redondo y una de dos: ¡o sonriente, o pacíficamente dormido!
¡Qué cuento! Hacen la competencia a los anuncios de bebidas alcohólicas que solo muestran a la gente pasándola bien y jamás enseñan el otro lado que usualmente acompaña a este asunto…
Felicito mucho a quienes tuvieron el chispazo de la campaña Huggies «una vida caóticamente hermosa» porque al fin, alguien muestra algo mas realista que no pinta falsas expectativas en los que nos aventuramos a ser papás. (no, no me dan comisión. Si algo me parece realmente bueno lo voy a comentar por acá!)

Demasiadas veces oigo gente, especialmente mamás, que hablan de tener hijos, como tener mascotas o un nuevo proyecto que pueden montar a su gusto, como si los hijos se pudieran traer para satisfacer nuestras necesidades.
De hecho, los baby showers están llenos de «los bebes solo traen alegría!»… Perdón, pero no siempre. Ni aún con un bebé «perfecto».

¿Qué es perfecto después de todo? Y ¿De acuerdo con los estándares de quién?

El problema de nosotros, la gente… es que nuestro concepto de perfección está limitado a nuestra experiencia humana, y eso reduce las posibilidades de ver gloria en cada evento que no encaja con esa pobre idea.

La mayoría pasa la vida viendo la cara de Dios donde es obvia, olvidando que Él está en los cuartos de intensivo, los ultrasonidos que anuncian malas noticias y salas de parto donde no se oye llanto de bebé… Su perfección no es humana y los humanos no tienen mentalidad divina, así que a menudo, nos cruzamos.

Alguien que me diga ¿Porqué un bebé enfermo o con impedimentos o que viene a quedarse solo unos días, carece de propósito o destino?
Nada de eso. Yo creo en lo que el Salmo 139 declara: «Tu creaste mis entrañas, me hiciste en el vientre de mi madre… Soy una creación admirable»
Todos los bebés son creaciones admirables, aún cuando al ojo humano no le parezca.

Esos bebés por los que hemos ido a orar, son diseño divino, tanto como los bebés «perfectos» por los que las casas se llenan de globos y felicitaciones.
Ellos también traen una misión, aún si no es desarrollada a lo largo de 50 o 60 o 70 años.
Su mensaje sigue siendo poderoso y dulce, tierno y contundente… Dios sigue siendo Dios a través de sus cuerpos frágiles, Él sigue contando de su amor en sus latidos… y llegan al cielo con su misión cumplida.

Todos somos perfectos para diferentes misiones. Algunos somos perfectos para encontrar lecciones a lo largo de una gran vida, otros son perfectos para darnos grandes lecciones en unos cuantos días. Que no nos equivoquemos más, en pensar que sus historias tienen error o falta de toque divino.
Somos una creación admirable y «perfectos» para nuestro propio destino, a los ojos de Dios. Todos.

Firma Aixa de López

2 respuestas a “Otro tipo de «perfecto»”

  1. Paula dice:

    Cierto, mas que cierto! No sabemos nada de la perfeccion de Dios y no nos damos cuenta de lo diminutas de nuestras emociones comparadas con Su Plan Perfecto!

  2. Gilma dice:

    Que precioso mensaje,y que gran enseñanza, Dios tiene un propósito para todos y en todos, así como usted dice y sea en una larga vida o en unas horas de la misma el Señor cumplirá su propósito en cada ser humano.

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