Tu dolor es mío

Vamos juntas ante el Padre. Sé que ya no sientes fuerzas, yo te llevo.


Vamos allá donde no hay necesidad de articular palabras porque Él lo vio todo y ha llorando antes y más fuerte que tú. Vamos al que no tiene preguntas. Vamos juntas al trono que se siente más como abrazo, como el pecho seguro y tibio con olor a hogar, del cual salimos y al cual somos recibidas sin reservas.


Yo te llevo mi amiga, mi hermana, porque tu dolor se ha salido hasta invadirme. Tu dolor es mío. Te presto los piernas, te presto mi voz. Conozco el camino.


Vamos juntas al que sabe cómo el agresor pudo dañar a uno de tus más grandes amores… yo no tengo explicaciones, pero Dios sabe todo y ya viene. Entrégale tu enredo de emociones y el llanto que cargas trabado entre tu cerebro y tu estómago. Tus preguntas y tus culpas, Él puede con todo. Lloremos juntas, mi amiga, mi hermana, por lo que jamás tuvo que haber sucedido. Porque la factura de este mundo roto cobra caro a nuestros niños… vamos juntas a ver el rostro del que conoce nuestras lágrimas más amargas y las verdades que quisiéramos evaporar.

Veámoslo a los ojos sin decir nada… Él conoce todo y Su regreso se acerca. Tus dolores y los míos no sólo serán borrados, sino revertidos. Ese es el poder del amor que sana, no sólo huesos rotos, sino inocencias arrebatadas. Vamos juntas al que vino como corderito, que experimentó nuestros quebrantos y lloró públicamente con su amiga para declararle al mundo que nos ve, nos oye y traduce nuestros aullidos de dolor profundo cuando sentimos que la maldad gana.


No estamos solas mi amiga, mi hermana, no estamos dejadas a la deriva. Somos vistas y defendidas, somos suyas. Irrevocablemente suyas. Este es nuestro lugar seguro para llorar durante la espera. Este será un corto tiempo, si lo vemos a los ojos, si nos recordamos una a otra lo que viene, ¡el sol saldrá! ¡La justicia va a reinar! Seremos hechos gloria, todos los que somos suyos! Cantaremos por los finales felices y las maldades borradas, allá nos sabremos más dichosas por lo que tuvimos que llorar.

22 Replies to “Tu dolor es mío”

      1. Hermosas palabras, muy alentadoras y verdades que llenan mi vida de esperanza en aquel que conoce los desiertos que he atravesado.
        Gracias hna. Bendiciones 🤗

  1. Gracias 🙏 trabajar con niños de orígenes difíciles .. te llena, te enseña, te bendice pero también te duele, te sientes impotente, quisieras resolver y quitar todo ese dolor y sufrimiento pero somos nada .. gracias por recordarme que el amor incondicional del Padre, que conoce nuestro dolor, está ahí para abrazarnos y limpiar nuestra lagrimas

  2. Vivimos en un mundo donde las palabras pierden valor!! Necesitamos este lenguaje auténtico y verdadero, que brota del Espíritu ( y en el no hay engaño, ni carece de sentido)
    Gracias por compartir!

  3. Hermana, en verdad admiro mucho su manera de escribir, de profundizar en los corazones de tantas personas y de exteriorizar sus dolores, sus pensamientos.
    Gracias por publicar cosas tan hermosas y ser, siempre, de inspiración para mí. Algún día quiero escribir como usted lo hace y ayudar a mujeres a anhelar estar a los pies de Jesús y tan cerca de Su corazón que lo demás, poco importe.
    Dios la siga llenando de esta sensibilidad tan especial! Dios la bendiga! ♥️

  4. Una bendición poder leer y ver como personas como usted son usadas por el Señor para bendición de alguien más que lo esta necesitando, gracias a Dios por su vida.

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