Oración por los abuelitos

Amado Dios:

Supongo que nunca ha sido fácil dar la bienvenida al otoño, nunca ha sido emocionante ir perdiendo la fuerza en las manos y la luz de los ojos. Nunca ha sido nuestra cosa favorita ser los débiles, los necesitados. Pero al final… eso somos. Las arrugas más profundas y los cabellos escasos y plateados dan fe. Nos vamos marchitando… pero quiero que sea dulce ese tiempo. Te ruego por los abuelos.

Gracias por los que han sido tiernos, alegres y consentidores. Por los que la niñez de nuestros pequeños se hace más bella. Por los que han echado el hombro cuando se traban las carretas, y por los que con su constante sabiduría y ánimo han impedido que se traben. Guárdalos Señor.

Dios nuestro, hazlos ver con gratitud el tiempo que ya pasó, con todo y sus errores y pecados, sus desaciertos y vergüenzas; tienes el poder de no solo perdonarlo, sino redimirlo, usándolo para tu gloria. Que al empezar a sentir el frío del otoño, entreguen sus memorias rancias, que se sepan libres ante el regalo de tu llamado al arrepentimiento. Que descansen seguros en tu regazo cada noche, no porque hayan olvidado, sino porque ellos han respondido clamando a ti y restituyendo lo restituible. ¡Que sus años dorados sean de una creciente actitud de servicio gozoso y humildad enternecedora!

Gracias por diseñarnos para ser de alguien. Desde el vientre hasta la vejez. Gracias porque de debilidad a debilidad, tu plan ha sido colocarnos en nidos seguros donde el amor verdadero -el que sabe de sacrifico personal- resplandezca. Ayúdanos a dejarles saber que sus ideas y sus voces importan y que su presencia es valiosa. Danos la paciencia para enseñarles la nueva tecnología que nos sirve de puente y haznos saborear sus relatos como si fuera la primera vez que los oímos… así como eres paciente y dulce cada vez que nos acercamos a ti.

Señor, que su descanso de noche sea dulce. Que cuando llegue la oscuridad, los visites con tu consuelo y esperanza. Que tu Espíritu haga lo que ha prometido, y los guíe a toda verdad, para hacerlos libres cada 24 horas. Gracias porque eres capaz de hacer nuevos corazones en los que el mundo llama concreto seco. ¡Haz tu obra de santificación hasta el último día!

Señor, hazlos suspirar por lo eterno. Que tanto los que creen desde niños, como quienes aún no te conocen, reciban de nosotros tu Evangelio. Que Tus Palabras cobren mayor peso y relevancia a medida que tachen los días del almanaque.

Que tu presencia se haga palpable por favor Padre Bueno, en especial con quienes están solos. Con los que están en cama, con los que están respirando con dificultad. Que tu paz los inunde como nunca antes por saber que Tú estás. Y que los amas.

En el Nombre de Jesús,

Amén.

4 Replies to “Oración por los abuelitos”

  1. No puedo evitar las lágrimas cada vez que te leo! Tu don es un regalo para todos!
    Hermoso!
    Te amo, te admiro, soy tu fan número 1.

  2. Sin lugar a duda, la suavidad y delicadeza de tu pluma al escribir, irradia belleza inigualable de un corazón ardiente por el Rey! Muchas felicidades por saber utilizar ese don tan hermoso!

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