El albañil y su Biblia

Hace dos años escribí este texto en el carro mientras esperaba a Alex. Fue exactamente después de ver la escena tan tierna, desde arriba de un edificio en mi ciudad (Guatemala). Lo publiqué solamente en mi página de Facebook (un tiempo después la compartí en Twitter e Instagram) y es la entrada más popular hasta la fecha -¡y la más pirateada!…- quizás la hayan recibido por WhatsApp, correo o incluso visto por allí en otra página o video… al día de hoy (22 de enero del 2020), ha tenido 38,400 reacciones, ha sido compartido más de 23,000 veces y ha llegado a Dios sabe cuánta gente.

Después de ver el efecto que estaba teniendo, Lifeway me regaló una biblia de estudio para ir a obsequiársela, pero al regresar al sitio de la construcción, su etapa del trabajo había terminado y nadie supo localizarlo… Al parecer, Dios está empeñado en darle los honores personalmente. Y creo que eso es perfecto.

El albañil más inspirador de internet, que por gracia, sigue siendo anónimo.

Hoy “caché” un momento santo. Desde una ventana alta, vi una escena que parecía intrascendente. El Señor acomodó pedazos de madera, blocks y otros cachivaches que son comunes en un área en construcción. Se sentó a disfrutar lo que alguien que lo ama le preparó (Supe que era amado, no por la argolla de matrimonio, sino por el cuidado con el que venían empacadas las cosas.)
Después de comer y guardar sus cosas, escarbó más en la mochila y sacó una Biblia. ¡Me dio tanta alegría! La puso sobre sus piernas… tomó el celular… ¡y yo haciendo porras en mi mente desde la ventana! ¡No! ¡Abra la Biblia! ¡La Biblia!… y después de un minuto, lo puso a un lado, se recostó poniendo sus manos entrelazadas debajo de su cabeza… y pensé -se va dormir-… pero empezó a mover la boca. Estaba orando antes de abrir ese Bendito Libro. No se apuró a entrar allí sin humildad, sin reconocer que no puede solo, sin una pausa que lo ubicara en el lugar correcto.
Y me maravillé de lo que Dios construye a un ritmo que a los ojos humanos, es ridículamente lento e ineficiente… ¿qué peso tiene un trabajador refundido en un rincón de la ciudad de Guatemala abriendo su Biblia? El mismo peso que tuvo un obrero de Nazareth que obedeció recibiendo a María. Un líder de hogar que no negocia el tiempo que necesita pasar con el Señor en Su Palabra cuando nadie lo ve, es alguien que jamás camina solo y cuyo trayecto tiene impacto eterno, aunque el mundo se tarde en darse cuenta o jamás lo haga.
Así construye el Dios de la Biblia Su Reino eterno: un rincón “olvidado” a la vez.

“He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.”

‭‭—Salmos‬ ‭51:6‬ ‭‬‬

12 Replies to “El albañil y su Biblia”

  1. Hermosa reflexión y recuerdo de Aquel constructor anónimo que estaba tirando ladrillos para el cielo en ese momento y Dios construyendo en su vida. Recuerdo haber visto la reflexion hace 2 años atrás.
    Lagrimas valientes es un Libro tremendo. Saludos. Lo he escuchado via WhatsApp en un grupo. De mucha bendicion me ha sido.

  2. Las cosas más sencillas, las más espontaneas son las que llegan a Dios amada Aixa!! Tal cual el albañil y usted, seres tremendamente amados por Cristo!! Gloria a Dios por tanta alma llevada a Cristo antes de su ida acá en la tierra, bendiciones bella hija del Rey!!

  3. No conocia esta foto, nunca antes la habia visto sin embargo hoy me recuerda una vez más la importancia de lo secreto…el apartarse de la cotidianidad…el detener la carrera en la que estamos…Muchas gracias. Fui bendecida.

  4. Había visto la foto en Internet, pero no conocía la historia de primera mano, muchas gracias Aixa 💛 me hace reflexionar en que Dios nos pide fidelidad en «pequeñas cosas» que no son cosas pequeñas.

    Bendiciones!

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