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Como Habacuc

line Como Habacuc

por Aixa de López

Miren. Si. Demos gracias por la salud, la familia, el trabajo y la comida.

Pero.

No nos estacionemos allí. Nuestra alegría y tranquilidad están completamente conectadas a la fuente de nuestra gratitud y si esa fuente se seca, con ella se secará nuestra esperanza. Si todo lo que agradecemos tiene que ver con nuestras circunstancias y lo que estimamos de acuerdo a nuestras mentes humanas, nuestra felicidad pende de un hilo.

Si todo lo que nos alegra hoy, se perderá tarde o temprano, nuestra felicidad es un espejismo.

El que ha sido hallado en Cristo, canta alabanzas cuando se queda sin absolutamente nada, porque lo que sabe que necesita, está espléndidamente suplido eternamente en lo que se logró en la cruz.

El que le pertenece al Señor llora sus dolores porque sabe que es comprendido por El que se hizo carne; goza sus alegrías porque sabe que Quien las da, disfrutó de la playa, el pan y el vino… PERO se mantiene con el radar atento sabiendo que su verdadera vida no es esta.

Que hoy sinceramente consideremos esto: la cruz es nuestra bendición más grande. Sin ella, la vida más #blessed, deseable y codiciada, es nada. Literalmente nada.

Que nuestros hijos de vez en cuando nos oigan orar en la mesa por más que comida y las cosas que ven… “Señor gracias por la cruz. Aún si en este momento no tuviéramos nada en la mesa, ni ropa ni techo o salud, por lo que hiciste en la cruz, te tendríamos para siempre y eso bastaría. Gracias.”

Cómo lo dijo Habacuc…

“Aunque todavía no florece la higuera, ni hay uvas en los viñedos, ni hay tampoco aceitunas en los olivos, ni los campos han rendido sus cosechas; aunque no hay ovejas en los rediles ni vacas en los corrales, yo me alegro por ti, Señor; ¡me regocijo en ti, Dios de mi salvación!”

Habacuc 3:17-18


5 comentarios

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  1. Claudia Shaw

    Habacuc 3:17-18 ha sido un versículo FARO desde hace muchísimos años. Recuerdo que fue aun estando soltera que saltó de la palabra a mi corazón… Ya hace mucho! Y se quedó para siempre. El proceso para hacerlo Rema fue otra cosa. Pero que felicidad descubrir que estoy anclada en la roca que es Jesús y hoy por hoy, dar gracias es desde un corazón sincero, que fue quebrantado para reconocer al que no tenía que ser quebrantado pero lo hizo por amor. Ya estoy en puerto seguro… Jesús lo es. Aunque no haya nada, ó aunque esté llena la mesa.

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  2. Karina

    Muy justa la, palabra en este día tan específico su mensaje… Gloria a Dios y que te siga usando Aixa

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